Allí estaba yo… 1ºParte

Allí estaba yo, fumándome un cigarrillo mientras tomaba café con mi mejor amigo, contándole entre calada y calada que esa noche había quedado con la chica más maravillosa del mundo. Tranquilo, seguro. Todo iba a salir bien. Confiaba en mí, en mi facilidad de conversación y de hacer de reír a los demás. También en esa ropa que tan bien me sienta, incluso en mi nuevo corte de pelo.

El veneno que te queda tras la universidad

La mayoría de las personas que estudiaron en la universidad hace muchos años te dirán siempre lo mismo, “los años de universitario son los mejores de tu vida”. Y posiblemente tengan razón, una vez que terminas los estudios, nos tenemos que preocupar por trabajar, por desarrollarnos como profesionales y por obtener dinero para conseguir el ansiado deseo de todo joven universitario, trabajar en lo nuestro y ser independientes económicamente.

El camino al fracaso

Motivación: “Motivo que provoca que un individuo realice un reto o tarea con una u otra actitud”.

La motivación es la clave sobre la que gira todo. Personas con grandes ideas han muerto sin desarrollarlas por miedo, por temor al qué dirán. Quizás fue la época que les tocó. Quizá fue que estuvieron rodeados de gente tóxica que les convencieron para que no emprendieran. Al final, se llevaron esa idea a aquel lugar al que muchos autores denominan el sitio más rico del mundo, “el cementerio”. Ese sitio lleno de ideas de gente que nunca lo intentó. Todos los casos tienen algo en común, su motivación era inferior a sus obstáculos.