¿Qué es ser un loco?
Definición de loco: «Que tiene trastornadas o perturbadas las facultades mentales»
Estar loco… Un duro insulto por parte de nuestro peor enemigo y un cariñoso halago por parte de esa persona especial. En mi opinión, un loco es aquel que ve una realidad diferente. Que no peor. Alguien capaz de ver o apreciar cosas que otros ni imaginan.
Ser loco conlleva ser distinto… Casi nadie se atreve. No ser aceptado, querido ni comprendido. Es más fácil vivir sin hacer ruido. Sin destacar. Viviendo la realidad establecida y siguiendo las pautas «aceptadas» que otros establecen.
Porque en la sociedad actual buscamos esa realidad establecida para agarrarnos a ella y no parecer locos ni que nos acusen de ello. Por ejemplo, si de 100 personas 95 prefieren un grupo de música a otro, el primero pasa a ser directamente mejor grupo. ¿Por qué? Necesitamos esa conclusión para poder meternos dentro del grupo de los que no llaman la atención para mal. Para ser aceptados. Y además con este pensamiento se ha creado el mecanismo de defensa de esta forma de pensar, «o piensas como la mayoría, o te criticamos y te hacemos sentir mal hasta que pienses como nosotros».
Si muchas personas piensan que algo está bien, pasa directamente a ser algo normal y correcto. Lo que no es malo, pero convierte a personas que pueden llegar a ser extraordinarias en simples, en una copia más que pasará por la vida sin pena ni gloria, por temor a que la gente piense mal de él al tener unas ideas distintas a la multitud, de «lo correcto».
Os planteo una pregunta… ¿Si fueseis a morir dentro de dos o tres días, tendríais la misma vergüenza, miedos y dudas por intentar algo que os hace feliz? Si cada segundo que marca el reloj os hiciese notar el frío sudor de que no tenéis tiempo para terminar todo aquello que os propusisteis, o dejasteis para luego, ¿viviríais esos dos días de la misma forma que los vivís actualmente?
Así debéis proceder vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprender a hacerlo sin llamar la atención. Concentraos en esta flor y dejad que el veradero yo se manifieste»
Verónica decide morir
Pd: Esta reflexión está inspirada tras leer «Verónica decide morir» de Paulo Coelho. Sí, esta vez admito que has sido mi musa. Gracias por recomendarme el libro 😉
Fran M.
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la verdad es que si la sociedad de este siglo en que actuamente vivimos y estamos han creado una falsa cubierta de «normalidad» que cubre la superficie entera de toda la tierra
No puedes cambiar el sistema, podemos empezar a hacerlo o vivir en nuestro propio mundo!
¡Hola!
Locura, es pedir permiso para ser, mientras a los que no lo hacen, se les llama locos.
Lo esencial se expresa en la multidimensionalidad del lenguaje onírico y al mismo tiempo se decodifican y estructuran en la bidimensionalidad del lenguaje mecánico literal. La armonía es la unidad de visión, cuerpo y mente, lo que llaman Dios, consciencia, el creador. Cada uno de nosostros.
Sin embargo, el gobierno mental de los que se han aprovechado de éste conocimiento para confundirlo y enterrar lo que es de todos, ha instalado un formato mental que ejerce separación mediante una relatividad entre polaridades, uniendo lo inocente con lo perverso en la dualidad natural, cuerpo-mente, femenino-masculino, naturaleza-Yo. Esto provoca una distorsión y conflicto generando una disociación y enajenación con la propia naturaleza, que se refleja en el cuerpo y mente social desde el núcleo familiar, consiguiendo perturbar el ambiente. Es el barro en el cual se da forma al Hombre que sirve al imperio y su lenguaje. Por eso se carga la verdad con la mentira, la cura con el veneno, la certeza con la duda, la libertad con las cadenas. Y son ellos los que generan las crisis y enfermedades, replicando el trauma e intoxicando la mente y el cuerpo para sostener la consciencia ideal. Sus instrumentos son la fuerza bruta, el engaño y la corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia, aunque lo aborrezcan para sus niños pero lo acepten sobre ellos.
Se autoeligen como intermediarios y puentes con la palabra Dios como condición, condicionandonos con la verdad de nuestra íntima consciencia. Se encargan de romper cualquier unión de visión mediante un muro de perfección que frustra a los que lo intentan, una autoexclusión del centro, configurando un Yo cautivo que busca liberación y salvación.
Son ellos los que venden el regreso a esa tierra prometida, el paraiso, la inocencia perdida y secuestrada, simbolizada en Dios, Estado y ahora I.A.. Su futuro se llama deuda, que embarga presentes y entierra pasados, mediante ficciones y teatros, ya sean fantásticas, legales o técnicas.
Existe una gran diferencia entre construir una casa desde los cimientos y la de partir desde dentro de una estructura ya hecha. En una se sale sin inconvenientes de cualquier artificio, mientras en la otra se convierte en una cárcel, en dónde las variantes creativas retroalimentan el circuito como la única realidad. Naturalmente, es imposible salir si se usan los mismos códigos confusos que procuran el estado y que asimilan todo lo nuevo en su favor.
¿Quién puede vencer a una fantasmagórica idea luchando consigo mismo?
Vida es creatividad y usando su lenguaje, el arte, se recupera el título alodial. Una vez hecho propio el contenido anímico, se convierte en materia prima creativa, ya que el universo imaginado se encuentra en paz y en armonía, disueltas las perturbaciones ilusorias que son las que aislan referencias, afectando a las ya conectadas y que coexisten unas con otras. Todo tiene su sitio.
En ese momento, comienza el trabajo de transformación. El sueño, el deseo y la teoría, se disuelven encarnando el verbo.
Los destellos de unicidad pueden ser «ordinarios o extraordinarios», son los orgasmos creativos.
«El amor ciego siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación, el amante se quedará con lo amado. Por eso el engañado es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
A pesar de todo, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos y cumplen su función, aunque sus días están contados.
Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programan los trucos. Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión»
«Siendo todo se es nada, y se ama como la primera vez. Siendo cualquiera nunca importará el nombre, porque nos reconoceremos en lo amado, en nuestros tesoros escondidos.
Recordar y olvidar, perder y encontrar, es el precio que se paga por dudar, aprender y crear. En los territorios de una carne, de una belleza frágil e imperfecta por la que vale la pena dar la vida y recordar su nombre, en tu mirada, dónde siempre fui alguien.
De la ausencia a la presencia, entre la fragmentación y la multiplicación, en expansión y compresión. Una paradoja, un respiro, un latido»
«Somos, seremos, fuimos
astro, cometa, estrella fugáz
la veo, la escucho, la amo
verdad, nada menos, ni más
simplemente, vida, creatividad»
Es la libertad, el asombro, el misterio.
Locura es pedir permiso para ser, y a los que no lo hacen, se les llama locos.
La vida como las palabras, son escritas en carne, el límite máximo e inicial, y es simplemente creatividad.
Todo sucede dentro de una paradoja, entre lo multidimensional-animico y lo binario-bidimensional. Entre el sueño y la vigilia, el olvido y el recuerdo, la ausencia y la presencia, entre el instinto y la razón.
La libertad surge en el contraste, y nadie lo puede negar. Las virtudes y defectos nunca mienten, mientras el dolor y sufrimiento siempre tienen razón. Algunos lo viven presente, y otros en su ausencia, en lo que falta y sobra. Las de ausencia declaman presencia, y buscan a las de cómo llegar. Y en el puente suele aparecer el intermediario que bien cobra o paga por llevar, hacia la tierra prometida, con la propia verdad, esa inocencia perdida y secuestrada, que duerme creando el sueño.
Por eso la vida es cuento y la palabra ficción. Y nos encantan sean bellos o de horror, aunque mucho más compartirlos.
Pero si un soñador se adentra en uno ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir.
El amo será del tiempo al programar el inicio y fin, el alfa y el omega. Mientras el esclavo, creerá encontrarse en alguna parte de la secuencia.
De esa aberrante separación en su universo interior, unirá lo inocente con lo perverso en una quimera. Así cargará la verdad con la mentira, la cura con el veneno, la certeza con la duda, la libertad con las cadenas. Es el barro en cuál se da forma al Hombre, que sirve al imperio y su lenguaje.
Y saldrá del hechizo, haciéndo lo suyo, porque la verdad es de todos y no tiene dueño. Y aunque el cuento sea tan sólo un sueño, cuando despierte sabrá que ha amado, visto y escuchado, comprendido en la íntima consciencia.
¡Y otra vez la paradoja! El sueño muere en la realidad y se vive en el centro, con nuestros ojos abiertos. Una sola visión en el sentido.
Unos construyen una casa desde cero y a otros, los meten en una ya hecha. Entre educación y adiestramiento, hay una gran diferencia.
«Siendo todo se es nada, y se ama como la primera vez. Siendo cualquiera nunca importará el nombre, porque nos reconoceremos en lo amado, en nuestros tesoros escondidos.
Y recordaré el nombre en su mirada, dónde siempre fui alguien, cuando al oir el eco de mi amada, sabía que era el mío y yo, sabía el suyo.
Recordar y olvidar, perder y encontrar, es el precio que se paga por dudar, aprender y crear. En los territorios de una carne, de una belleza frágil e imperfecta, por la que vale la pena luchar y dar la vida»
Lo nuevo es lo nuevo, mientras la vida siempre la misma. Ni más, ni menos. Libertad, asombro y misterio.