Ayer fue la primera noche en muchos meses que no me acordé ti, que no te busqué por todos los rincones del pub. Ni a tu mirada. Era yo, sin ti. Sin tu recuerdo, digo. Y reía. Reía mucho. Quizás no tenía la sonrisa más bonita del local, pero sí era la más contagiosa. Cantaba, saltaba, y los tercios eran mi mejor pareja de baile. Y el mundo seguía girando, las chicas me sonreían, y el Dj parecía tener un pacto conmigo para no poner canciones que me recordasen a ti. Y no… sencillamente es que esas canciones ya no suenan a ti. Al menos para mí. Las mariposas dentro de mí murieron de no darle lo que querían, o de las veces que he bebido para olvidarte. Y quizá te he olvidado sin darme cuenta, no lo sé. Pero por si acaso, si algún día nos cruzamos… no me sonrías, ¿vale? Mis heridas se abren demasiado rápido, y tú eres de enamorar fácil. …
¿Y si estos son los últimos versos que yo le escribo?Leer más »